No llega al nivel de la primera, quizá por haberla estirado tres capítulos más... tanto el principio como el final de la temporada son perfectos, pero en los capítulos intermedios hay ciertas tramas y momentos de relleno que no importan... o al menos no importan tanto como otras.
La cosa se complica, la sociedad de Roarton no admite a los "no muertos", animados sobretodo por la llegada al pueblo de Maxine Martin. Otros personajes nuevos aparecen, Simon llega de la mano de Amy, y otros muchos "no muertos" que comparten los trabajos comunitarios con Kieren. Un segundo amanecer se acerca, pero solo hay una forma de hacerlo realidad...
Destacar todos los pasajes sobre el pasado de Simon en Nortfolks. Y también el triste, muy triste y bonito final de Amy y Phillip, que poco a poco van convirtiendo su historia en una de mis favoritas de la trama. Esperaremos a la 3ª para ver como se resuelve...
Definición de enganche: ponerte el primer capítulo de una miniserie a las 12 de la noche, por curiosidad, y acabar a las 4 de la madrugada después de verte los 3 capítulos de la 1ª Temporada, así, uno detrás de otro... Esto es lo que me pasó anoche con "In the Flesh", la devoré, como si fuera uno de ellos, uno de esos zombies redimidos y convertidos en "personas parcialmente muertas".
Oímos la palabra zombie, y es como... ufff... ¿otra vez? ¿es necesario? Películas de zombies, series de zombies, tema trillado como el que más... Pero no, esta serie sabe jugar muy bien el tema que trata: Sitúa la acción en la Inglaterra profunda, años después de "el Amanecer" en el que los muertos más recientes vuelven a la vida convertidos en criaturas sin conciencia que se alimentan de humanos; la novedad es que se ha encontrado un medicamento que consigue remitir el virus y convertir a esos zombies en algo parecido a lo que eran antes: personas, aunque no pueden comer ni beber, su piel es pálida, casi transparente y sus ojos parecen cristales rotos, pero por lo demás, son personas totalmente normales, que tras un período de seguimiento y estudio, pueden volver con sus respectivas familias. Y ahí llega el conflicto, ¿cómo lo aceptan las familias? ¿la sociedad?
Nuestro protagonista, Kieren, vuelve a su pueblo, Roarton, tras su rehabilitación, y allí se encuentra a unos vecinos totalmente abducidos por la iglesia, por el vicario del lugar, para el que siguen siendo seres abominables, demonios, personajes salidos del Apocalipsis que anuncian el fin del mundo, y por ello, hay que acabar con ellos.
En sus tres capítulos todo el pueblo estalla, todo el mundo de Kieren. Cada uno de los tres capítulos tiene un guión sólido que se centra en las emociones del protagonista, que juega a las metáforas con el fanatismo religioso (¿a que le teme la iglesia? ¿a los zombies, o a cualquier persona que no siga sus cánones? ¿homosexuales? ¿libertinos?), que nos pone en el lugar de los familiares, ¿cómo reaccionaríamos nosotros? ¿podrías aceptar de nuevo a tu hermano sabiendo que ha matado a gente para después comérsela?. El reparto lleno de caras desconocidas es magistral, destacando al protagonista y a su madre, la música triste de Keaton Henson coronando cada capítulo, la fotografía fría y pálida, todo... Un gran descubrimiento.
"Charon", el temazo de Keaton Henson para el primer capítulo.